MI PEQUEÑO PRÍNCIPE… SIEMPRE ESTARÉ A TU LADO

Mi bebé llegó una noche mágica, no pudo elegir un día más especial para venir al mundo que el día de la madre, y él fue el mejor regalo para mí. Su llegada se hizo esperar, ya que fueron muchas horas en el hospital, pero fue un parto muy bueno, hasta la matrona me felicitó diciendo que había sido muy bonito, para mí realmente lo fue. Mi niño era un bebé grande y precioso, me lo pusieron sobre el pecho y me miró con esos ojitos grises que me enamoraron para siempre.
Mientras a mí me curaban, mi marido se fue con mi tesoro a otra habitación donde el pediatra miró a mi niño para asegurarse de que todo estaba bien, le miró los ojitos con la luz, le aspiró la nariz y la garganta y ahí ya empezó a hacer de las suyas dejando sorprendido al pediatra, pues con solo unos minutos de vida agarró el tubo de la aspiradora para que no siguiera haciéndole aquello que tanto le molestaba…
Los siguientes días que estuvimos en el hospital mí bebé, al igual que todos los demás, fue revisado de nuevo por pediatras hasta que nos dieron el alta a los dos con un único consejo, que le diera el sol unos minutos al día ya que estaba un poquito amarillito. Nos fuimos a casa la mar de felices, mi bebé en su carro, durmiendo y dándole el solecito como me habían dicho que hiciera. En casa todo normal, atareada con un bebé que no dormía muy bien, cansada, pero más feliz que una perdiz. Sobre las doce de mediodía ponía a mi tesoro al solecito, y todo tan normal.
A medida que pasaban los días esos ojitos grises se iban poniendo azules, había salido a su abuelo, decíamos todos. Era un bebé precioso con unos ojazos azulados que a todo el mundo enamoraba. Nada nos hacía sospechar que esos lindos ojos eran el reflejo de tan cruel enfermedad.
La fotobobia pasó totalmente desapercibida, sí es cierto que cuando le daba el sol en la cara cerraba los ojitos, pero al igual que mi padre, al cual le molesta el sol por sus ojos claros.
Un buen día su ojito derecho empezó a lagrimar, lo llevé al pediatra una y mil veces, pero su único diagnóstico fue lagrimal obstruido, dale masajes, pues todos los días y a todas horas le daba masajes en el ojito para que se abriera. Ya tenía su cita para ir al oftalmólogo por el lagrimal obstruido cuando un día empezaron a salirle legañas de ese ojito, aparentemente, el problema se había solucionado, y yo tan feliz, ya que estaba preocupada de que tuvieran que intervenirlo para abrirle el lagrimal, ajena a todo lo que me esperaba pasar días después.
Yo pasaba todo el día con mi bebé, haciéndole fotos, y empecé a verle los ojos extraños, muy grandes y su pupila en las fotos no se apreciaba con claridad, lo comentaba a mi familia y me decían que era muy bebé aún y sus ojos no veían, por eso estaban así, pero yo no estaba tranquila. Un día fuimos a nuestro oculista el cual se acercó a ver a nuestro pequeño, y ahí empezó la pesadilla, nos comentó que tenía los ojos demasiado grandes que esos ojos solían tener problemas, que miráramos en Internet buftalmo, y eso hice…. Buuuf, fue horrible!! No podía parar de llorar, llámanos a un oftalmólogo de pago y al día siguiente estábamos allí. En la sala de espera había dos hombres mayores, que le empezaron a decir cosas a mi niño, y al verle se sorprendieron de la preciosidad de sus ojos, y yo empecé a llorar, no podía parar, y los hombres intentando animarme, diciéndome que esos ojos tan preciosos no podían estar mal, uno de ellos me explicó que un amigo suyo tuvo un hijo al cual le detectaron el síndrome de Asperger y se le vino el mundo encima y que actualmente es un niño muy listo y es muy feliz con su hijo, que no me lo creería pero que Messi también es Asperger y mira donde ha llegado. El otro hombre me contó que uno de sus hijos cuando nació tragó meconio y le dijeron que no sería un niño normal, y nada más lejos de la realidad, llegó a ser profesor de música. Pero a mi nada me consolaba. Por fin entramos a la consulta, mi marido aún iba con la esperanza de que nos dijera que estaba todo bien, pero yo veía demasiadas coincidencias, todavía recuerdo la cara de la oftalmóloga cuando vio los ojitos de mi niño, a lo que yo, entre llanto y llanto dije, no me gusta tu cara, y ella, titubeando, dijo, no, bueno, y empezó a explicarnos un poco, muy por encima, le pedí más explicaciones pero no me las dió, yo tenía muchas dudas acerca de la enfermedad, sólo me dijo que era una cosa muy sería y había que operar YA, lo tramitó todo para derivarnos a Sevilla con urgencia.
De camino a casa, no dijimos ni una palabra, al llegar al portal del piso, mi marido se derrumbó, nunca lo había visto así, él es la persona más positiva y alegre que jamás he conocido, él es el que me levanta cuando caigo y me mantiene arriba, no podría vivir sin él, y no podría sobrellevar todo esto sin su apoyo, es un pilar fundamental en mi vida.
Al subir a casa estuvimos en silencio un buen rato, preguntándonos por qué? Por qué a nosotros? Por qué a nuestro precioso bebé? Qué injusta es la vida!!! el siguiente mal trago fue avisar a la familia… 😦
Esa tarde nos dedicamos a preparar todo para ir a Sevilla.
Mirando en Internet, deseando encontrar casos reales de gente que explicara que su hijo con glaucoma está perfecto, me encontré con el correo de Sonia, la primera que me ayudó a ver todo esto de otra manera, tengo muchísimo que agradecerle a esta supermami. Ella me puso en contacto con Vicky, mi Vicky… Hace sólo unos meses que la conozco pero parece que ha estado en mi vida siempre, os quiero mucho familia! No hay palabras en el diccionario que yo pueda poner aquí y reflejen todo lo que siento, os debo mucho, tengo mucho que agradeceros.
Y de ahí a Sevilla, con un unos papeles que decían que mi niño no fijaba y que estaba fatal! En Sevilla nos trataron de maravilla, miraron a mi bebé y nos dijeron que sí fijaba, que no estaba tan mal como dijeron en Jaén, le recetaron unos jarabes y unos colirios para bajar la presión y prepararlo para operar. Amparo, una mujer tierna y dulce como nadie, nos acompañó a la farmacia, a sacarle sangre a mi bebé, a la prueba de la anestesia, nos lo tramitó todo, todo, con mucho amor y cariño! Y salimos del hospital, con nuestra nevera de medicinas para volver en unos días a operar…
Llegó el día de operar, a falta de unos días para que cumpliera 5 meses mi niño entraba a quirófano, con un pijama unas cuantas tallas más grande, mi marido se volvió a derrumbar al verlo vestido así, pero mi niño no paraba de reír, estaba feliz, se portó muy bien, es un campeón, mi campeón… La espera fue interminable, con su chupete en mi mano, no paraba de pensar en mi bebé, por fin nos llamaron, la operación había salido de maravilla, trabeculotomia y trabulectomia en ambos ojos, al día siguiente tensión perfecta y todo genial, volvimos a los quince días y todo seguía genial, sus ojos transparentes y tensión perfecta, tiene ya casi diez meses y medio y todo sigue bien y rezando todos los días para que así siga mucho mucho tiempo.
Tras la operación conocí a más mamis, gente que me entiende, con la que me siento bien, y las cuales no me dejan caer, me levantan día tras día con nuestro lema palante siempre, siempre… Poco a poco han entrado a formar parte de mi familia, tengo muchísimo que agradecerle a todas ellas, os quiero, os quiero mucho a vosotras y a vuestros pequeñ@s!!!
Desde que nos enteramos hasta hoy mi obsesión ha sido ponerle cosas delante, hacerle pruebas y más pruebas, preguntarme cuánto y cómo verá… Poco a poco he ido viendo que su desarrollo está siendo bueno, y me sorprende día a día. Y tengo que dejar un poco de lado esa obsesión y dedicarme a mi niño, no puedo perderme estos momentos tan bonitos de su vida por pasarme el día mirando si ve o no ve, tengo que disfrutar de él al máximo, es mi niño precioso, mi bebé perfecto…
Para terminar quiero contaros que hoy ha sido un día genial, hemos ido a la ONCE y allí, después de una serie de pruebas nos han dicho que a día de hoy, aparentemente su visión es perfecta, es estupendo!!!

Cuando me enteré de lo que tenía mi bebé, me puse a buscar en Internet ansiosa por encontrar historias como esta a las que aferrarme para poder afrontar este nuevo reto que me presentaba la vida, y no la encontré, pensaba que mi hijo se iba a quedar ciego, que no iba a poder ver la cabalgata de reyes, no iba a poder disfrutar de todas aquellas cosas que tanto le gusta ver a los niños, he llorado muchísimo pensando que mi pequeño no podría jugar en el parque, o ir en bici… así que, espero que mi historia haga que otra persona en mi situación no lo pase tan mal, que vea que se puede, que no todo es tan negativo… Irá bien, ya verás!!! Mucho ánimo!

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2 comentarios en “MI PEQUEÑO PRÍNCIPE… SIEMPRE ESTARÉ A TU LADO

  1. gracias x compartir tu historia!! la verdad q me da esperanzas.
    tengo mi bebe de 3 meses q aparentemente tiene glaucoma y tengo mucho miedo,estoy en negacion total…que horrible sentimiento. mña voy a otra oftalmologa xq la q lo vio hoy quiere dormirlo para medirle bien.
    grcs!!! ceci

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