MI PRINCIPE VALIENTE… PRIMERA PARTE

Sergio ya nació luchando. El 4 de Enero de 2014, después de inducir el parto en la semana 42, al final, cesarea urgente. La vida de mi niño estaba en juego, varias personas corrían entubándome y atravesando puertas mientras veía la mirada de su papa q se alejaba… fueron 15 min.,los más importantes y decisivos de nuestras vidas. Cuando pusieron su cuerpecito en mi hombro, supe que ese ser divino era muy valiente y que ese instante era el porqué y el sentido de la vida.

Los días pasaban rápido, poco a poco, mi cosa guapa crecía, y el gesto de su carita cambiaba e incluso sonreía. Las noches empezaron a complicarse con cólicos cada vez mas habituales y de repente también los días. Los paseos matutinos no le gustaban. Lloraba de desesperación muy a menudo.

A una mamá primeriza como yo le asaltaban mil dudas y empecé a analizar más su comportamiento y su día a día.

            Era el Sol, la luz directa le molestaba mucho. Sus ojos azul plomizo eran muy sensibles (pensaba yo) tendrá los ojos azules de su papi y claro, son mas delicados.

            En una semana noté cambios en sus ojitos…En uno de ellos tenía menos brillo y como una telilla blanquinosa que no me hizo gracia. Así se lo hice saber a Cristian, mis padres, hermanos…Todos coincidían en que seguramente era del propio crecimiento y le restaban importancia ya que probablemente yo me había obsesionado en el tema por trabajar desde hacia muchos años al lado de oftalmólogos….y …menos mal!!

            Una noche, después de horas de llanto, masajes cambios de postura y demás, nuestro peque seguía con cólicos. Llegamos al hospital una de tantas veces y tras auscultarle la pediatra y tomarle las constantes le pedí que le mirara los ojitos para cerciorarnos de que aquello que parecía una catarata ( a mi humilde entender como administrativa en clínica oftalmológica) sólo era algo normal…

La doctora sonreía y de repente, a la vez que lo miraba con una luz, cambio su gesto, e, intentando disimular su preocupación dijo:

– “Te daré un volante preferente para que lo vea oftalmólogo a la mayor brevedad.

Se me paró el corazón, y empecé a preguntar a la doctora que era lo que veía. – No estoy segura, pero su ojo derecho no tiene reflejo rojo, el ojo también es más grande que el otro y le molesta mas la luz.” Madre mía, eso era grave, yo lo sabia, eran síntomas de Glaucoma. Y así le dije.

– “Es pronto para pensar en eso espera a que lo visiten será pronto…”

Era viernes, ¿Pronto? Pensé, si es glaucoma esto va de días incluso horas..Mi cabeza iba a estallar. Sabía de la gravedad de la enfermedad pero intentaba no trasladar el miedo a mi pareja. Miré por Internet, horas buscando confirmar los síntomas, todo llevaba al mismo sitio…y aún era peor lo que encontré en la web que lo que yo conocía..

            El sábado por la mañana dije hay que correr. Cristian trabajaba y Sergio dormía. Cogí el teléfono y llamé a una amiga, antigua compañera de trabajo del IMO, donde trabajé 8 años y sabía estaban a rasgos generales los mejores especialistas dentro de la oftalmología. Araceli me escuchó, me calmó y consiguió hora el lunes a primera hora con la Dra. Wert. Llegamos al centro al que yo no iba desde que dejé el trabajo hacía siete años. Casi todos me conocían, nos trataron genial, TODOS.

            Nos confirmaron mis sospechas en la visita. Lo programaron para hacer una exploración con mascarilla esa misma semana. Recuerdo ese día y se me pellizca el estómago. Estuve a punto de entrar a quirófano con él, Marisa, otra antigua colega me lo desaconsejó y me pidió que no lo hiciese, podía ser muy traumático. No lo hice, pero esperamos que saliera mi cosita linda en los vestuarios de quirófano…Fue rápido, en 30 min vino mi compi y sus ojos la delataron. Nos abrazamos llorando. Le dije: “¿en uno o los dos?”, eran los dos tenía Glaucoma en los dos ojos. Como me hubiese gustado equivocarme….volvimos a casa destrozados. Con tratamiento de gotas para bajar la tensión ocular y con día de quirófano.

            Mi príncipe valiente seguía sonriendo, durante los tres primeros meses se había convertido en un bebé precioso, comilón y risueño.

            Con algunas mamas que conocí antes de parir hicimos un grupo de whats app. Recuerdo que eso lo llevaba muy mal. Algunas madres hablaban de si biberón o papilla, si el color de las cacas… yo andaba como loca poniendo gotas y preparando preoperatorio… que diferente se estaba volviendo todo y que rápido…

            El miércoles me llamaron del hospital San Joan de Deu, me daban cita en una semana, era la pediatra que lo visitó en urgencias, más presión, mas dudas…Cogí hora en el Cap con su pediatra, Dr, Reyes, le expliqué y me dió volante urgente para que fuera en ese momento directa al hospital Sant Joan de Deu. Asi lo hice, mi chico trabajaba. Vino mi madre y mi hermana. Nos metimos en un taxi y en 30 minutos nos recibía la Dra. Alicia Serra. En ese momento no lo sabia, pero ¡qué suerte llegar a su consulta!….Vió a Sergio allí mismo, sin anestesia a pulso preciso, yo alucinaba. Me explicó la situación había que operar ya……

 

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